Fotos y texto: Cristina Mirinda.
Este domingo, 9 de mayo, día de Europa, Lavapiés ha vivido una fiesta grande.
Si te lo has perdido has de saber que Lavapiés ha sido pasto de las llamas, de un fuego festivo que las lluvias del mediodía no pudieron apagar y que el viento de abril, ladrón de globos blancos, avivó hasta más allá de las ocho de la tarde.
A las 16:00 en la plaza de Lavapiés apareció un hombre vestido de amarillo que con una bombona de helio, empezó a inflar, metódico, manojos de globos que llevaban impreso el mensaje "Europa en el mundo de Lavapiés. Dia de Europa 2010. Fiesta EUNIC" y el símbolo de un megáfono rojo. Cada niño su globo, cada globo su cinta blanca, cada adulto que llegaba se ponía al sol y disfrutaba de los malabaristas checos Brati v Tricku ( www.bratrivtircku.cz), unos ases del diábolo y los malabares con mazas, con sombrero, con saber hacer.
Pronto empezaron a acudir, al reclamo del slogan de la Fiesta EUNIC, "¡Viaja por Europa desde Lavapiés!", decenas de personas blandiendo el programa de la Fiesta: un cuadrado blanco desplegable y reversible, artistas y mapa del barrio por un lado, poster con bocadillos coloristas y datos sobre esta exitosa iniciativa.
Estamos hablando de más de veinte organizadores: EUNIC, la red de Intitutos Culturales Europeos, en colaboración con más de veinte instituciones públicas y privadas (varias Embajadas, la Asociación de Vecinos La Corrala C/Lavapiés 38, la representación en España de la Comisión Europea, el Ministerio de Cultura, la Comunidad de Madrid, Distrito Centro (Ayuntamiento), Caja Madrid ...); de más de cuarenta artistas, de tres espacios dedicados a la danza, a la acrobacia, los malabares, el breakdance, el humor y el teatro a pie de calle, de mucha gente pululando de una plaza a otra, disfutando del sol reventón.
El pasacalles de las 16:00 se supendió pero pronto las sherpas de la fiesta, dos mujeres con faldas vaporosas y megáfonos bien audibles, informaban al personal sobre las actuaciones previstas: "¡Ahora podéis ir a la Plaza de la Corrala a ver a Mr. Jones y el increible super cerdo Alfredo!", "¡El finlandés Mika Kaski presenta su performance en el espacio de danza de la Plaza de Agustín Lara!", "¡Teatro Masca de Bucarest en Cabestreros!".
Así fue como, en distintos pases, pudimos ver al super cerdo Alfredo fumando un puro habano mientras su amaestrador, el holandés errante, porque erraba y erraba como buen clown, intentaba arrancar la ceniza del puro a base de certeros latigazos, que hacían las delicias de los vecinos de la corrala que vieron la actuación en bata y zapatillas, sin salir de su casa.
Foto: C.M.
Así fue como cada vez llegaba más gente para ver a los artistas, como los chipriotas, de un barrio de Nicosia, que daban palmadas en el tacón de sus botas, blandían hoces, centrifugaban vasos con licor o movían las manos como si tejiesen redes de pesca.
Así fue como el grupo "Break Danse NASA", de Polonia, los chicos de El peso del alma (hip hop/fusión, se atrevieron con la salsa) y los bailarines, azules y amarillos, de Un mar de sueños (Fundación Psico-ballet Maite León), mostraron, a los piés del tambor roto de las Escuelas Pías, sus habilidades a un público cada vez más numeroso y entregado.
Rastafaris que se recogían, coquetos, sus rastas con la camiseta oficial de la Fiesta, un niño que perdió a su madre, fotógrafas espontáneas inmortalizándolo todo, señores llevando el ritmo con el bigote...
Pronto el niño encontró a su madre y el presidente de la Asociación de Vecinos La Corrala se dirigió, contento, a los presentes agradeciendo la gran acogida de la fiesta en Lavapiés, lugar multicultural, y el esfuerzo de los organizadores.
Foto: C.M.
Señoras acicaladas de domingo dando palmas, vendedores incansables de latas de Mahou, bien frias, muchos perros, algunos con globos-baliza atados a la correa, saris, camisetas antikapitalistas, borsalinos de todo a 0,60 euros, familiares de los artistas que hablaban en inglés, gente sentada al sol haciendo picnics espontáneos...
Todos acabamos en la plaza de La Corrala sumergidos en la fiesta balcánica propiciada por AbracadaBrass. Los músicos eran cuatro acompañados por bailarinas con vestidos de inspiración cíngara y por un maestro de baile con sombrero y ojos verdes. Tras ubicarse los artistas con sus instrumentos en esa esquina de la plaza que está decorada como el salón de la casa de tu abuela y que ya se ha convertido en el principal picture point del barrio, se dieron unas instrucciones básicas y empezó el baile colectivo, un torbellino rítmico de piernas, pies, fulares y manos propio de una película de Kusturica. Un final de fiesta perfecto.
Si te lo has perdido has de saber que Lavapieshoy.es estuvo allí, que hay vídeos en youtube...
Si participaste de la fiesta y quieres compartir tus fotos, tus comentarios, tu perspectiva, aquí tienes tu espacio.
Seguiremos informando.
Cristina Mirinda

